jueves, 5 de agosto de 2010

tres.




a veces ya no se puede huir. 

sabes----
no se hace preciso huir porque afuera no hay nada.

y uno se queda esperando que los huesos decidan moverse. 
ir a donde tengan que ir.

todos nos tocamos en un punto.
alguna vez por segundos todos coincideremos en lo mismo. 
aunque sea un roce. en una furtiva mirada. 

o algo así como lo que me paso contigo.

---entiendo.

después de todo sólo somo un montón de solitarios.



cuantas veces no hemos acabado ya en lo mismo. 
la vaporosa mañana con la cabeza en otro sitio. 
con la virtud de ver nuestra fragilidad
y tan cansados de buscar algo real a costa de todo lo que uno pueda dar.

---El vivir como se debe, implica accidentarnos tantas veces como sea posible, 
uno tiene que permitirse soñar. 

así funcionan las cosas. es como una mecánica invisible. incuestionable.

queramos o no.





fragmento - Todo lo demás y etcétera



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